Fideus a la cassola
miércoles, 23 de abril de 2025
Los fideus a la cassola son un plato típico catalán de pasta, muy rico. La clave del plato es el sofrito y el caldo. Con las medidas indicadas, saldrán dos raciones con un contenido calórico combinado de 1629 kcal.
Ingredientes
- 200 g de fideos gruesos, o cualquier otro tipo de pasta corta (668 kcal)
- 200 g de tomates (60 kcal)
- 160 g de cebolla (67 cal)
- 150 g de pimiento verde (30 kcal)
- 300 g de pimiento rojo (78 kcal)
- Caldo de pollo
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharada sopera de aceite de oliva (132 kcal)
- 300 g de salchichas de cerdo (594 kcal). Si lo prefieres, puedes substituir esto por pollo, ternera o cerdo. Si es una pieza de carne con algo de grasa, le dará más sabor al plato. Una alternativa a la carne roja son 280 g de pollo troceado (590 kcal).
- 1 cucharada de pimentón dulce
Preparación
- En una olla caliente a fuego medio alto con aceite, añade un puñado de sal y las salchichas.
- Pica bien fino la cebolla y el ajo.
- Una vez se hayan dorado, retíralas de la olla y baja el fuego.
- Añade la cebolla y el ajo picado.
- Pica el pimiento, y añádelo a la cebolla cuando esta se empiece a pochar (pasará de blanca a translúcida). Si la verdura se está poniendo marrón, es que el fuego está demasiado alto.
- Ralla los tomates (sin la piel). Cuando la verdura esté pochada y blandita, añádelo a la olla y sube el fuego.
- Cuando el tomate esté sofreído (habrá reducido y se habrá evaporado el agua), baja de nuevo el fuego y añade una cucharada de pimentón dulce. Remueve el sofrito para que el pimentón no se queme.
- Añade las salchichas y los fideos.
- Cubre los fideos con caldo. Necesitarás aproximadamente el doble de volumen de caldo que de fideos. Si no tienes caldo de pollo, usa agua con la cantidad de pastillas de caldo indicada por el fabricante.
- Sube el fuego al máximo, remueve todo y comprueba como está de sal. El caldo debería estar ligeramente salado (la pasta absorverá la sal). Si necesita más, añádela ahora.
- Deja que el pasta absorba todo el agua poco a poco. Recuerda ir removiendo y reduciendo el fuego a medida que se evapore el agua para asegurarte de que no se te pegue la pasta en el fondo de la olla. Si ves que se está acabando el líquido pero la pasta aún está muy dura, puedes añadir un poco de agua.
- Cuando toda el agua haya sido absorvida, el plato está listo para comer.
